AZUL MARINO
 
martes 17|07|2018

Cascais, mirando al mar todo el año desde la costa de Lisboa

Conocido mundialmente en el siglo XX por su localidad más señorial, Estoril, el municipio portugués de Cascais mira ahora más que nunca hacia el mar Atlántico. Su costa hermosa y templada, muy cercana a Lisboa, es un buen destino en cualquier momento del año.

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Antiguos pescadores, extranjeros que disfrutan aquí de un retiro templado y surfistas de todo el mundo conforman un paisaje humano ecléctico y cambiante, donde cualquier viajero es bienvenido.

Una escapada a El Hierro, la isla del Meridiano, en los confines de España

Durante mucho tiempo en los confines del mundo conocido, la isla canaria de El Hierro continúa siendo el punto más occidental y meridional de España, una isla mágica que te encantará si buscas una escapada tranquila.

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Paisajes volcánicos hermosos cargados de magnetismo, ricos fondos marinos y un silencio sereno son sus mayores atributos. Además, por supuesto, de un clima muy suave durante todo el año.

Mirando al mar, una ruta por la luz de Huelva

Que la luz de Huelva es intensa y diferente es un hecho. Basta recorrer su costa limpia y hermosa para comprobarlo. Esta costa rica en historia, de donde salieron tantos navegantes durante siglos, sabrosa y acogedora, virgen a ratos, hogar de linces y aves migratorias.

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Hoy te invitamos a recorrerla deteniéndote en algunos de los lugares más mágicos de Huelva, la provincia española más occidental de Andalucía, que hace frontera con Portugal.


Apuntes emocionalmente ordenados de un viaje a los fiordos

Texto y fotos: Manuel Bustabad Alonso

Asumo como habitual una cierta incapacidad para ordenar en la memoria un viaje según criterio objetivo, ya sea temporal o geográfico, y puedo al referirme a los fiordos buscar causa externa con más facilidad. Tiene gran parte de culpa el sol, que impone noches de claridad o días sin mediodía al antojo de las estaciones, tan pronunciadas aquí que son dos viajes distintos, ya sea verano o invierno. No es fácil encontrar el norte tampoco, siempre tras el siguiente acantilado, siempre más allá de lo previsto, después de la siguiente montaña, perdiendo importancia según las lenguas de mar, por todos lados, van sumergiendo al viajero en una niebla de la que no se quiere salir, como un ruido blanco, como una obertura de Wagner que no termina hasta el quinto acto.
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Ya antes de llegar, sobrevolando Noruega con la perspectiva de la distancia, se anticipa la irrelevancia humana en el equilibrio entre el mar y la piedra, que tras siglos de lucha glaciar conviven con tranquilidad entremezclados en un inmenso laberinto de naturaleza inmóvil. Las cabras y los ríos verticales aquí atrapados forman parte del escenario, y el ser humano es afortunado espectador.

Porto Santo, una isla para relajarse en medio del Atlántico

Pequeña, tranquila, sorprendente. Porto Santo es una isla única perdida en medio del Atlántico. A la sombra de su hermana mayor, Madeira, esconde el secreto del relax más absoluto, ese que nos pasamos media vida buscando.

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Pero su ritmo pausado no significa ausencia de atractivos ni actividades. Historia, deporte, geología, gastronomía y, por supuesto, sol y playa, son algunas de las maravillas con sabor portugués que Porto Santo ofrece en unos pocos kilómetros cuadrados.
 
¿Qué cara de Porto Santo te apetece descubrir?:

Una escapada por la costa escocesa del Reino de Fife

Menos conocida que otras costas escocesas, la del Reino de Fife resulta una escapada maravillosa, una oportunidad para saborear la auténtica Escocia sin masificaciones turísticas. Y, lo mejor, está muy cerca de Edimburgo, por lo que basta un fin de semana para abrir el apetito, preludio de otros viajes por este país increíble. Una propuesta que este verano está más cerca que nunca con los vuelos de Iberia Express a Edimburgo desde Madrid.

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Para aprovechar la luz, hay que salir temprano de Edimburgo, en dirección al oeste, hacia South Quennsferry. La aventura comienza bajo el mítico puente victoriano del ferrocarril Forth Road, que cuando se construyó en 1890 era el puente colgante más largo del mundo, y aún hoy se considera una de las maravillas de la ingeniería mundial.