DE CERCA
 
jueves 19|07|2018

Hay que enseñar la cultura del vino en las escuelas

Gemma Vela Humanes, 'Mejor Sumiller de España'

Gemma Vela Humanes, 'Mejor Sumiller de España' por la Real Academia de Gastronomía, estuvo este año en la Gala de entrega de Premios Ribeiro 2015, celebrada el pasado mes de junio en el Monasterio de San Clodio, para recibir el Primer premio 'Fusión mujer y vino', creado este año para resaltar la gran labor de las mujeres en el sector vitivinícola.

Gemma Vela, que lleva en los genes la cultura del vino, vinculada a su ascendencia familiar de Aranda de Duero, es sumiller del Hotel Ritz de Madrid desde 1995 y, desde hace tres, ostenta el cargo de 'Primer Sumiller'.
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Hemos podido observar el interés mediático que despierta, pero nos asegura que en su vida, de momento, hay más catas de vinos que entrevistas, lo cual agradece. Este año ha viajado a México para dirigir jornadas de cata con el fin de promocionar vinos españoles, sobre todo en escuelas de hostelería, escuelas culinarias, de alta gastronomía, y darlos a conocer a los medios de comunicación.
Amablemente nos concede unos minutos en exclusiva para nuestros lectores de EXPRESO.
¿Hay algún 'Ribeiro' en la carta del Ritz?
Sí, un par de ellos. Pero he notado este último año una demanda de vinos especiales de España y creo que el Ribeiro debe potenciarse más. Es mi misión a partir de ahora.
¿Quiere eso decir que no ha tenido suficiente promoción?
Muchos clientes piden los vinos por variedades. Te piden un chardonnay, un verdejo, un albariño, un godello..., pero no un treixadura. Entonces creo que tenemos que ayudar a dar a conocer este tipo de vinos porque son maravillosos, tienen expresión y tipicidad.
¿Porque le gustaría tomar una copa de vino con el rey (emérito) Juan Carlos I?
Porque creo que es un gran conocedor de vinos y que entiende nuestra cultura. Sería una persona idónea para intercambiar palabras, sentimientos y emociones alrededor de una copa de vino.
¿Qué pasa con los vinos de U.S.A.? He leído que ha reducido mucho su presencia en la carta del Ritz.
Se ha reducido porque yo estoy a favor de promocionar los vinos españoles. Creo que tenemos un país vitivinícola con mucha potencia. España tiene una calidad muy alta y tenemos que promocionarla entre los que nos visitan. Somos los primeros embajadores que tenemos que hacerlo: mostrar y dar a conocer nuestro producto.
Cuando descorcha una botella de Riscal GR de 1964 o un Vega Sicilia Único del 67, ¿no siente repelús ante lo que se puede encontrar?
La verdad es que cuando se abre una botella con cierta antigüedad, con longevidad, yo busco emociones, un sentimiento. Busco que me transmita esa pasión que ha estado ahí metida en esa botella, que me lleve a cuando se embotelló, a cuando se hizo la vendimia...
¿No se lleva muchos chascos?
Hay que entender el vino en su evolución. No porque un vino no esté en su punto óptimo..., hay que entender cómo pudo estar ese vino y la pena de no haberlo abierto antes. Son momentos..., nos trasladamos a esos años y a la pequeña historia que trae esa añada y esa botella. Desgraciadamente en España nos bebemos los vinos con bastante antelación. No tenemos paciencia para guardar las añadas y nos los bebemos antes de tiempo.
¿Usted cree que estos vinos, del 64 o del 67, han podido ganar algo en los últimos veinte años?
A estos años yo creo que no, pero espero que se sigan manteniendo en la botella y que sean abiertos antes de que decaigan.
¿Le gusta el calimocho?
[Demora unos instantes la respuesta y contesta rotunda y sonriente] No.
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¿Le parece un sacrilegio?
No, tampoco me parece un sacrilegio. Es como el tinto de verano... Muchas personas defienden que hay que tomar vino, aunque sea mezclado. Yo prefiero no mezclarlo, pero estoy a favor de que se consuma vino. Si quieren en calimocho..., pues en calimocho; que en tinto de verano..., pues tinto de verano; pero que ese consumo, que ha bajado, vuelva a subir.
¿Qué papel tiene el corcho en la evolución de los vinos? ¿Está su uso en declive?
No, pero una buena botella ha de tener un buen corcho. Entiendo que hay vinos jóvenes, de consumo en el año, que tengan un corcho diferente, pero un buen vino tiene que tener un buen corcho.
¿Qué opinión tiene de los tapones de silicona?
Para vinos de consumo rápido, en el año, me parece perfecto que haya un tapón de silicona. Un consumo rápido..., en el año..., es para lo que entiendo ese corcho.
¿Se espera que el corcho aporte algo al vino en su evolución en botella?
No. Sólo puede aportar un defecto: el de [sabor a] corcho.
¿Nunca ha tenido la tentación de hacer su propio vino?
Sí. Pero no lo he hecho. Hace muchos años me propusieron hacer un vino... Nunca es tarde, todavía hay tiempo.
Hemos leído que, fuera de su trabajo, usted prefiere que elija el vino su acompañante...
Sí, la verdad es que el 99% de las personas que me rodean son del entorno del vino. Me gustan mucho los vinos. Me adapto a cualquier tipo de vino, blanco, rosado, tinto..., el momento, la gastronomía... Me gusta que me sorprendan cuando piden una botella de vino. Y no siempre tiene que ser el más caro.
¿Está suficientemente valorado social y económicamente el sumiller en España?
A lo largo de los años se va asentando, pero creo que el sumiller es una persona fundamental en un restaurante o una tienda, donde es el medio de comunicación entre el cliente y el bodeguero o la bodega. Es un eslabón y creo que no se debería perder.
Hay mucha costumbre de citar un restaurante por su cocinero, sin preguntarse como está de bodega y quién asesora allí sobre eso...
También estoy de acuerdo en que el sumiller nunca debe dar ninguna lección al cliente. Somos un medio de información. No damos lecciones. Informamos e intentamos que esas personas degusten y estén cómodas, que tengan un momento único.
¿Ha descubierto algo nuevo en los 'ribeiros' del 2014?
Sí. Bueno, no en los de este año, porque hemos hecho una cata de varias añadas a partir del 2007 y he descubierto el abanico de aromas, de sensaciones, de emociones..., que, a lo largo de los años que un vino del Ribeiro está en botella, va ganando. Porque, como te decía, nos bebemos los vinos antes de tiempo. Pequeñas joyas que nos ha sacado el director técnico del Consejo Regulador, esas joyas enológicas que no llegan a nosotros... Y es una expresión de esa longevidad, de esos años en botella.
El año pasado, en este mismo lugar, Josep Roca nos decía que en el Ribeiro tienen que confiar más en las posibilidades de envejecimiento de estos vinos.
En efecto, tenemos que cambiar el concepto del consumo de vino joven y buscar siempre lo que es un poco más viejo.
Me da la impresión de que no conocía mucho el Ribeiro...
La verdad es que poco. Los albariños y los de Valdeorras, sí. Ribeira Sacra y Ribeiro, menos.
¿Ha estado en las zonas de las D. O. gallegas?
He visitado Ribeira Sacra, Ribeiro y Rías Baixas, me queda Valdeorras por conocer.
¿Cómo ve el futuro del sector en España?
Soy de las personas que digo que hay que subir los escalones de uno en uno. En España todavía nos queda mucho trabajo por hacer. Las D. O. tienen que potenciar todos esos vinos y toda esa tipicidad. Altos organismos, Xunta o Ministerios, tienen que colaborar también, tienen que difundir la cultura del vino. Apoyar desde las escuelas, que no sólo es una bebida alcohólica, que es alimento, es historia, es cultura... Llevar a los niños a un viñedo, probar las uvas... Y los padres tienen mucho que ver: si los niños ven que tienen una copa de vino almorzando, cenando..., los hijos lo harán el día de mañana. Si no ven la copa encima de la mesa, no lo harán. Es una labor de todos.
Expreso. Monasterio de San Clodio, Ourense. Manolo Bustabad Rapa.
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