EDICIÓN LIMITADA
 
lunes 22|07|2019

Dublín se viste de verde para celebrar el día de San Patricio

Texto y fotos: Manuel Bustabad Alonso

Como cada marzo, todos los rincones del mundo en los que hay un irlandés se preparan para celebrar su fiesta principal: el día de San Patricio. Pero en Irlanda resulta sencillamente emocionante. St. Patrick’s Day o, Paddy’s Day, como le llaman familiarmente al santo, tiñe de verde con su marea humana las calles de Dublín.
marea
Más que la identidad religiosa, marcada en el código genético de este pueblo, habría que acudir al sentimiento de nación para entender esta celebración. Fiel a los recurrentes retratos de Joyce, el irlandés se muestra a menudo con un barniz conformista ante el día a día, como si el incierto futuro en el que permanentemente ha vivido el país hubiese calado en el ánimo colectivo desde los tiempos de la revolución industrial.
Así nos encontramos Dublín cualquier día del año. Sus calles llenas de fachadas de ladrillo esconden rincones ya vividos en las odiseas de otros; en cualquier esquina podremos cruzarnos con recuerdos de su abrumador pasado literario.
Y sólo cuando llega la tarde de cualquier día del año, los rostros endurecidos de los dublineses se van llenando de miradas esperanzadas probablemente al mismo ritmo en que en los pubs se vacían los barriles de cerveza a través de sus grifos permanentemente abiertos.
sombreros
Pero esto no ocurre en San Patricio. La mañana del 17 de marzo, como si de una transformación natural se tratase, las mismas caras que quizá estuvieron taciturnas el día anterior reflejan ese día un orgullo hondo y honesto vestido con un humilde trébol -de tres hojas, claro- que colgará -más que lucir- de sus solapas pero que reflejará perfectamente su adhesión a un sentimiento colectivo.
De este modo los dublineses, como hará cada irlandés en cualquier ciudad del mundo probablemente, se echarán a la calle a celebrar colectivamente la fiesta nacional. No es en Dublín, curiosamente, donde mayor concentración de sombreros verdes podrá uno encontrar.
La emigración, única salida del laberinto para este pueblo desde hace demasiados años, ha creado grandes comunidades en diversos países del mundo, por lo que la celebración en ciudades como New York o Savannah (Georgia) supera en número a la de la capital de la isla.
calles
Sin embargo yo, que no conozco aquéllas, no creo que se pueda superar el ambiente que aquí encontraremos en el desfile de la mañana de San Patricio.
Todos -absolutamente todos- los niños, padres, madres, abuelos y visitantes se echan a la calle conformando una inmensa marea verde, vestidos con los colores nacionales y se agolpan junto a las vallas que separan las carrozas de la multitud.
Ni la lluvia, que el año pasado apareció amenazante durante quince minutos, consiguió que una sola persona se separase de su posición (ni siquiera que abriese un paraguas).
Las horas de desfile ininterrumpido no hacen mella en los niños ni en los adultos, que celebran con una risa o moviendo la bandera nacional un guiño de complicidad de cualquiera de los múltiples personajes que recorren la caravana, o escuchan con respeto los himnos celtas que las gaitas intercalan entre las carrozas.
gaitas
      

Dejar un comentario

Agradecemos mucho tu opinión en Expreso.
Por favor, no dejes comentarios impropios, injuriantes, contrarios a las leyes o con fines publicitarios, tendremos que eliminarlos.

Oculto, no aparece en el comentario.