CALLEJEANDO
 
jueves 13|12|2018

Ferrol, ideal para turismo familiar y excelente puerta para el turismo activo

No es una novedad su vocación internacional y de ciudad acogedora, pues hay constancia de que ya en el siglo XII este puerto recibía viajeros británicos en su peregrinaje a Compostela; aquí se inicia 'el Camino Inglés'. Esa vieja conexión de Ferrol con el mundo exterior, unida a su poderío militar de los últimos siglos, quizás fue clave de la pregonada (y evidente) cultura y elegancia de su gente. Como ciudad, pocas hay tan racionales y agradables para el paseante. El barrio de la Magdalena, con la calle Real en franca recuperación de su esplendor, sigue siendo charnela entre la ciudad vieja y el ensanche del siglo XX, entre el puerto y el barrio alto.

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Si hemos de elegir una vía para impactar al viajero, sin duda es la Calle de la Iglesia. Y el comienzo ideal, los Jardines de Herrera, un parque adyacente al Parador y quizás la mejor atalaya para observar la ría, el Arsenal y los diques militares. Pues, siguiendo hacia el Este, nos iremos topando sucesivamente con varios de sus edificios más representativos, el Mercado de Ucha o Pescadería, el Mercado Central, la Concatedral de san Julián y el Teatro Jofre, una de las mejores construcciones teatrales del siglo XIX.
Este trayecto nos lleva a un gran espacio ajardinado que va recibiendo sucesivos nombres según avanzamos: Alameda de Suances, Plaza de la Constitución, Cantón de Molins, sin duda la alameda más antigua de Galicia, y Plaza de las Angustias. En dichos jardines se encuentra el Aula de Ecología Urbana; también el pequeño y didáctico pabellón invernadero que ilustra sobre las Especies Exóticas Invasoras de Galicia, además de un colorista monumento a la Música Tradicional Ferrolana. Justo enfrente tenemos los Astilleros militares, en cuyo espacio se encuentran el Museo Naval, la Biblioteca Naval y Exponav, el Museo de la Construcción Naval.
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El histórico desarrollo técnico y científico de Ferrol ha ido de la mano con el interés por la naturaleza, la ecología y las actividades deportivas. En la actualidad, Ferrol es un destino insuperable en diversidad de ofertas para todas las edades, lo cual lo coloca en la mejor posición para el turismo familiar. Aquí presentamos algunas propuestas, que son mucho más que visitas culturales (que también), porque cuentan con los ingredientes para incentivar la curiosidad, y por tanto el interés, de los más pequeños: espacios para soñar con viajes de aventuras, sentirse navegantes y exploradores, aproximarse a la naturaleza, jugar con reproducciones reales de máquinas esenciales en el desarrollo de la ciencia o familiarizarse con la ecología urbana.
 
Aprender jugando a los inventores en el Jardín Didáctico AquaCiencia
Esta atractiva área temática se define como "una ventana abierta a todos para conocer la importancia del agua en nuestras vidas. Un espacio para aprender y jugar con las máquinas y con el agua". Ideado para que los niños aprendan la trascendencia del agua para la humanidad, sin embargo sorprende en cada paso también a los adultos. La clave está en la necesaria participación activa de los visitantes, que, mediante el juego, descubren una serie de mecanismos hidráulicos fundamentales para el desarrollo de las civilizaciones.
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Y, así, el grato paseo entre frondosa vegetación, nos lleva sorteando canales y acueductos que activan la central hidroeléctrica y mueven norias, molinos y martillos hidráulicos. Muestra la utilidad de los sifones, bombas y vasos comunicantes, familiarizándonos con Herón, Arquímedes o Torricelli, mientras recorremos sus calles con nombres de otros científicos también universales. El núcleo es un pequeño lago con un faro en el centro, al que se llega en un transbordador de cable. Este espacio, integrado en el Parque Reina Sofía, es un gran ejemplo de motivación infantil, que aprovecha la inquietud y curiosidad de los niños para introducirlos en el mundo de los inventos y los principios de la ciencia.
Toda la información en www.ferrol-concello.es/aquaciencia
 
Preparados para el combate, recreación en el Museo Naval
En el antiguo cuartel presidio San Campio, edificio del siglo XVIII, se ubica el Museo Naval y Biblioteca de Ferrol. La recuperación y catalogación de piezas en toda la zona marítima del Cantábrico comenzó en la década de los setenta del pasado siglo XX, aunque el verdadero embrión fue el descubrimiento del pecio y posterior recuperación de los restos de la fragata Magdalena, hundida con el bergantín Palomo en la ría de Viveiro. El rico patrimonio de este museo, dispuesto en diez salas, abarca desde los tiempos de "La invencible" (*) hasta la actualidad. Es lugar de observación y estudio, no sólo de embarcaciones de todo tipo, armamento submarino, artillería moderna, buques escuela, instrumentos náuticos de navegación y cartografía...; sino también de materias como electrónica y comunicaciones, las últimas posesiones españolas (Cuba, Filipinas, las Carolinas y Guinea), el astillero del Arsenal, buques mercantes, artes de pesca..., y un largo etc.
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Esta entidad estatal, inaugurada en marzo del 1986, depende orgánicamente del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada y "su misión consiste en adquirir, conservar, investigar, comunicar y exhibir para fines de estudio, educación, contemplación y recreación, piezas, conjuntos y colecciones de valor histórico, artístico, científico y técnico relacionados con la actividad de la Armada". Está en el Cantón de Molins y se accede desde la calle Irmandiños.
 
* NOTA DE LA REDACCIÓN: El término “Armada Invencible” es una famosa expresión irónica inventada por los ingleses enemigos de España para referirse a la “Grande y Felicísima Armada de Felipe II” que en 1588 fracasó en su intento de invasión de Inglaterra, principalmente a causa de los elementos meteorológicos, pero no es tan conocido el hecho de que mucho mayor fue la derrota de la “Contraarmada” británica al año siguiente en las costas de Coruña y Lisboa. La ‘Leyenda Negra’ contra España ha popularizado el término “Armada Invencible”, aunque históricamente resulta más adecuado referirse a ella como la “Gran Armada”.