En Buenos Aires: tres casas, refugios de la historia

EXPRESO - 06.10.2013

Argentina_Casas_refugioBuenos Aires, la capital de Argentina, alberga una vasta riqueza cultural y patrimonial, y justamente en sus alrededores, en este caso al norte, se esconden una cantidad significativa de quintas y villas que engalanan los pueblos apostados a orillas del Río de la Plata.

A continuación vamos a destacar tres de estos tesoros que todo turista internacional se debe proponer conocer.   
Quinta Los Ombúes
En esta casona enclavada en las barrancas de San Isidro, orientada hacia el Río de la Plata, sonó por primera vez el Himno Nacional Argentino. La anfitriona, Mariquita Sánchez de Thompson, fue la primera en entonar los veinte minutos de la canción patriótica original. En la vacuidad de los salones de la Quinta Los Ombúes, sonó la música que 200 años después sigue representando a los argentinos. Aunque, claro, para llegar a esta época sufrió una breve edición: de los veinte minutos primigenios, quedaron menos de cuatro.   
La Quinta Los Ombúes también fue lugar de reunión de muchos de los protagonistas de la historia argentina, y epicentro de las tertulias aristocráticas de principios del siglo XIX. Los apellidos de sus antiguos moradores dan una idea precisa del contexto social: además de Marquita Sánchez de Thompson, también la habitaron Pascuala Beláustegui de Arana, Rosa Azcuénaga de Santa Coloma, Eduardo Lahitte, y la familia Beccar Varela. Aún hoy se conserva la biblioteca, que cuenta con más de 12 mil títulos.   
Quinta Pueyrredón
La Quinta Pueyrredón se erige entre las Lomas de San Isidro. Esta construcción de dos siglos de antigüedad es un exponente de la arquitectura colonial rioplatense y la historia primigenia de Argentina. Entre sus pasillos circularon personajes de la talla de José de San Martín, Domingo Faustino Sarmiento, Dalmacio Vélez Sarsfield y Roque Sáenz Peña, todos próceres argentinos. No es extraño: en su época, supo ser la casa de Juan Martín de Pueyrredón, el 'Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata'.   
sí, mientras el país, en plena conformación, se debatía en batallas vernáculas, don Juan Martín de Pueyrredón se refugiaba en la paz del jardín de su chacra, dedicado a pleno a la horticultura. Uno de sus frutos, un algarrobo, declarado árbol histórico, sigue siendo hoy el único testigo presencial de la reunión entre Pueyrredón y José de San Martín, donde planearon la Campaña Libertadora que luego San Martín llevó adelante por toda América.
Villa Ocampo
‘Una belleza invisible, casi como la de los recuerdos’. Así describía Victoria Ocampo a San Isidro, provincia de Buenos Aires, localidad donde se instaló a partir de 1941. Su morada, una casa que a simple vista se confunde con un palacete, albergó a muchos de los principales intelectuales de la primera mitad del siglo XX, como Jorge Luis Borges, García Lorca, Gabriela Mistral, Albert Camus, Stravinsky, Graham Greene, André Malraux, y funcionó como trinchera de la Revista Sur, la publicación literaria más importante en la historia de este país.   
Villa Ocampo no es otra cosa que un reducto aristocrático que ostenta la suntuosidad de la arquitectura de finales del siglo XIX, mezcla de diversas influencias, épocas y regiones europeas, aunque de un claro sesgo franco-victoriano. Lo que en principio fue la casa de verano familiar, hoy es un museo que rememora las tertulias en donde confluían los más importantes hacedores artísticos de esos tiempos.   
En sus largos pasillos y amplios cuartos de techos altos alberga exposiciones, muestras de arte, obras teatrales, y principalmente, la biblioteca, con más de 12 mil títulos en francés, inglés y español.
Solo hace falta mirar una de las 200 fotografías que hay expuestas para notar la importancia que tuvo esta Villa en el ámbito cultural de la época: sentados en las escalinatas de la casa descansan, jóvenes y distendidos, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, su esposa, Silvina Ocampo, hermana menor de Victoria y una de las escritoras más importantes de la Argentina, y claro, la propia Victoria, con gafas oscuras y sombrero blanco de ala ancha.
Expreso. Redacción. J.R

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