Gruissan, el pueblo portuario circular del Mediterráneo

EXPRESO - 26.06.2022

Tierra de corsarios y peregrinos, náufragos y pescadores; y, cómo no, de mar y lagunas rosas, cenotafios y viñedos, Gruissan es el único y más increíble pueblecito portuario, circular del litoral Mediterráneo, asentado sobre el agua, en la desembocadura del río Aude, en Francia.

Su urbanismo es muy curioso, con muros callejones empedrados que serpentean como un caracol y rememoran las batallas libradas en el pasado, alrededor de la Tour de Barberousse.

Está situado a pocos kilómetros de Narbonne, al final de la ruta de las salinas y rodeando el puerto que lleva a la laguna de Ayrolle. Aquí, cada mañana, como reza la tradición, los pescadores salen a vender su pescado fresco, el capturado en el estanque, especialmente anguilas.

Las que son algunas de las edificaciones más antiguas fueron edificadas en lo más alto de la roca para custodiar la localidad; pero, hoy día, son el más espectacular mirador desde donde contemplar los estanques y el Macizo de la Clape.

A pocos minutos, en las alturas del pueblo de Gruissan se encuentra el Macizo de la Clape, con la capilla de Notre Dame des Auzils, el lugar de peregrinación de los pescadores de Gruissan, con su colección de barcos, exvoto de la marina, y sus modernas vidrieras. Para llegar, hay que seguir el camino sagrado de les ‘Allée des Naufragés’, el camino de los náufragos; un remanso de paz con cenotafios que conmemoran a los marineros de Gruissan desaparecidos en el mar.

También cuenta con otros atractivos, como su ruta de viñedos, sus flamencos o sus casas de campo, 1300 cabañas construidas sobre pilotes en un patrón de ajedrez, que se hicieron mundialmente famosas en 1986, con el estreno de la película ‘37,2º Al Amanecer’, de Jean-Jacques Beineix.

Se puede encontrar más información sobre este lugar en las webs www.audetourisme.com y www.pyreneesaudoises.com.

Expreso. Redacción. A.B.

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