De sorpresa en sorpresa

EXPRESO - 21.04.2010

Ana Bustabad, periodista

La erupción del volcán Eyjafjalla no deja de sorprenderme. En Facebook se han creado grupos tan geniales como Islandeses que dicen ‘si lo sé no lavo el coche...’…

Desde que al volcán Eyjafjallajökull, Eyjafjalla para los amigos y Eiyafalla para los que nos sentimos incapaces de pronunciar nada más complicado, le dio por erupcionar la semana pasada, yo es que voy de sorpresa en sorpresa.
Todavía no he logrado cerrar bien la boca desde que me enteré de que un capricho geológico en Islandia era capaz de colapsar el espacio aéreo de toda Europa y, por ende, de todo el mundo.
Mi asombro no había hecho más que empezar. En pocos días hemos asistido a escenas de auténtica película. Barcos de la Armada británica convertidos en ferris para turistas, terminales de aeropuerto que parecen albergues juveniles, o pujas de miles de euros por una carrera de taxi.
La última la publicaba ayer el Diario de Burgos: Madonna se para en una gasolinera castellana a comprar chicles, Lacasitos y ¡espárragos!

Eso, sin hablar de la transformación kafkiana de prestadores de servicios turísticos en devoraturistas. Tan sorprendente y tan sangrante, que la propia OMT ha lanzado un comunicado pidiendo moderación y solidaridad a la industria turística. 

No me digan que no es para sorprenderse saber que, según publicaba El País, tres días después de la erupción varios vuelos de prueba de Lufthansa, KLM-Air France y British Airways constataron que no había peligro para las aeronaves, y casi una semana después el cielo europeo seguía cerrado a cal y canto.

Uno de los datos que más me sorprende es que, según las primeras estimaciones de los expertos, la broma está costando a las aerolíneas 200 de millones de dólares por día. Y digo yo: ¿cómo es posible semejante cifra de pérdidas, si los billetes ya están vendidos, y los vuelos no se llevan a cabo?

O que los gobiernos europeos se están planteando otorgar ayudas económicas -con dinero público, obviamente- a las aerolíneas para paliar la situación. ¿Acaso alguna vez han distribuido ellas sus ganancias millonarias entre los ciudadanos?

Para pérdidas las de los viajeros que, además de gastarse una pasta en transportes alternativos y noches de hotel, están sufriendo en muchos casos pérdidas irreparables, como la de su puesto de trabajo, o la de su viaje de luna de miel.
Como toda tragedia tiene su punto simpático, y más una erupción que no deja víctimas mortales, el ingenio se ha disparado en las redes.

En Facebook se han creado en un momento grupos y páginas tan geniales como Islandeses que dicen ‘si lo sé no lavo el coche...’, o El gato encima de un teclado que puso el nombre al volcan Eyjafjallajökull’, que supera los 5.000 miembros.

Algunos, claro, tienen su puntito de mala leche, como la página de título ‘Volcán islandés que hizo comerse al Barça 1.000 Km de autocar’.

En fin, no sé ustedes, pero yo no salgo de mi asombro. Y eso que, por lo visto, la criatura es uno de los volcanes más pequeños de Islandia. No quiero ni pensar cómo será la cosa cuando despierten sus padres…

 

Comentarios

Con firma relacionados