Calasparra celebra en 2008 el año Jubilar de la Esperanza

EXPRESO - 03.04.2008

La localidad murciana de Calasparra ha dado el pistoletazo de salida a su Año Santo Jubilar con un extenso programa de actividades que girará en torno a la oración, el arte, la historia, la arqueología y las peregrinaciones

La localidad murciana de Calasparra ha dado el pistoletazo de salida a su Año Santo Jubilar con un extenso programa de actividades que girará en torno a la oración, el arte, la historia, la arqueología y las peregrinaciones.

Para tal ocasión, todo aquel que lo desee podrá visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, considerado en la actualidad como una verdadera joya  arquitectónica que se caracteriza por estar alojada  en una enorme cueva natural.

Jubilar_CalasparraDe este modo, el acontecimiento convertirá a Calasparra en el destino religioso del país, atrayendo a miles de peregrinos que podrán ganar el jubileo mientras muestran sus respetos a la patrona de la villa. En este sentido, los organizadores han previsto una afluencia de más de un millón de visitantes a lo largo de 2008, lo que ha provocado las obras de mejora de los accesos al santuario y la puesta a punto de más plazas hoteleras para acoger la avalancha de peregrinos.

La primera referencia escrita sobre la existencia de una ermita en este lugar se remonta a 1609 y corresponde al informe de una visita canónica por parte de los caballeros de la Orden de San Juan.

No obstante, no fue hasta principios del siglo XVII cuando empezó a ser utilizada por los cristianos de Calasparra como lugar de culto.

En el interior de la ermita, se puede admirar el retablo principal en el que se encuentra retratada la Virgen de la Esperanza; los palcos de piedra que rodean la construcción y el nacimiento de agua que emana de la pared y que es conocido popularmente con el nombre de La gota.

Del mismo modo, la esencia de esta visita radica sobre todo en la belleza paisajística del entorno. Y es que, tanto el valle como la plantación de arrozales que rodea a la ermita, transmiten la sensación de estar en un bello rincón de oración y esparcimiento.

Tras la peregrinación al santuario, se recomienda la visita a la Cueva del Puerto, que data de la etapa del Cretácico y que tiene habilitados 400 metros para visitas turísticas.

Por último, y tras la visita cultural, el visitante podrá disfrutar de una buena propuesta gastronómica degustando los exquisitos arroces con Denominación de Origen que, además, cuentan con un amplio reconocimiento en el ámbito nacional e internacional.

Expreso.Redacción. Q.R

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