Este otoño degusta Cataluña

EXPRESO - 09.09.2023

Como ‘Región Mundial de la Gastronomía 2025’, Cataluña propone un recorrido por  sus paisajes y tradiciones de todo un pueblo a través de sus sabores.

Los productos de Cataluña provienen de bodegas, granjas y corrales, de almazaras y molinos, de pequeños obradores, ferias y mercados. Por ello, degustar es recorrer, pasear y conocer, incluso, los rincones más insólitos del territorio

Los sabores de Cataluña son el legado de la cocina doméstica de todo el país, pero también se han forjado en los restaurantes de alta cocina que quieren proyectarlos al mundo.

Cataluña es una región hecha de recetas. Viajar por su territorio es también probar los sabores que propone y que ayudan a entender la auténtica esencia de la tierra que se pisa.

La Gastronòmica, en el Empordà, propone maridajes de vinos locales con música de violín o con recitales de poesía, entre otras muchas experiencias, mientras que  Món San Benet, muy cerca de Montserrat, ofrece múltiples experiencias, talleres y actividades alrededor de la naturaleza, la cultura, la gastronomía y el arte de vivir.

Se trata de un proyecto de la Fundación Alicia, cuya filosofía remarca la herencia natural ligada a la gastronomía y se fundamenta sobre una base de investigación y conocimiento para favorecer el patrimonio alimentario. Su restaurante L’Ó fue galardonado en 2013 con una estrella Michelin.

Experiencias enoturísticas

Si de algo se impregna el ADN de esta región española es del vino, desde los yacimientos más antiguos, hasta los monasterios medievales, sin olvidar el patrimonio rural, el paisaje o las fiestas populares.

El enoturismo permite descubrir el interior de bodegas monumentales y catedrales del vino modernistas mientras se prueban sus variedades. Sin ir más lejos, Cataluña dispone de 9 rutas del vino certificadas, ya preparadas para ser visitadas.

Las bodegas ofrecen multitud de actividades para descubrir sus vinos a la vez que se conoce el territorio: puedes recorrer los tesoros escondidos en lagares de fermentación centenarios y perderte por las construcciones medievales de Cellers d’Escaladei (DOQ Priorat) o visitar el Centro de Enoturismo exclusivo de Alta Alella (DO Alella), ubicado junto al Mediterráneo, a solo 10km de Barcelona.

Experiencia oleoturística

Conocer la cultura del aceite es entender el paisaje y su gente, profundizando en las raíces de la gastronomía catalana.

En torno a su aceite existe todo un universo de molinos y productores que abren sus puertas y ofrecen la posibilidad de vivir una experiencia única.

Descubre el exclusivo aceite Nousegons (DOP Les Garrigues) con Hola Olive, organismo que ofrece servicios de turismo gastronómico con salidas a diferentes lugares de Cataluña; o recorre un molino de aceite situado en una casa del s.XIII a través de una cata guiada de aceites monovarietales, mientras preparas y degustas la clotxa, un plato tradicional que los campesinos de la zona elaboraban cuando tenían aceite nuevo en Identitat Olive Oil (DOP Terra Alta)

Fiestas enogastronómicas

En Cataluña se organizan más de 180 eventos enogastronómicos cada año. Este septiembre, sin ir más lejos, puedes disfrutar de la Fiesta de la Verema de Alella (7-15 septiembre) con clases magistrales de vinos, feria de artesanos, muestra gastronómica, correfoc, gigantes y baile; o la Mostra de Vins i Caves de Catalunya (20-24 septiembre), escaparate de las Denominaciones de Origen catalanas en Barcelona que, con cerca de cuarenta bodegas, coincide con La Mercè.

El Benvinguts a Pagès (30 septiembre y 1 de octubre) es una manera de enseñar a familias dónde nace lo que comemos, impulsando la economía de proximidad, mientras que Benvinguts a Pagès Tot l'Any propone actividades durante todo el año.

Expreso. Redacción. J.R

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