Dos monumentos de Castilla y León entran en la lista roja del patrimonio

EXPRESO - 29.03.2020

Castilla y León está jalonada de pequeños monumentos, auténticas joyas históricas y artísticas, pero con demasiada frecuencia se pasa junto a ellas sin apreciar el valor inmenso que poseen, y quedan abandonadas y arrumbadas.

Por eso, dos de estos monumentos castellanos y leoneses acaban de ser incluidos en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra, por su alarmante estado de deterioro.

Se trata del palacio del Esquileo o del marqués de Perales, en El Espinar, Segovia y de la iglesia de Espino de los Doctores, Salamanca.

El palacio del Esquileo, declarado Bien de Interés Cultural y de propiedad privada, fue construido en 1728 por orden de Antonia Velasco, primera marquesa de Perales.

Se utilizó como casa solariega y esquileo, llegándose a esquilar, en este espacio, 27.363 de las 74.000 ovejas que lo hacían cada año en el pueblo.

Así, esta edificación formó parte de un gran complejo dirigido a la obtención de lana, una de las actividades productivas más importantes del municipio de El Espinar durante los siglos XVII y XVIII. Tras el incendio del Ayuntamiento en julio de 1936, el inmueble fue empleado como casa consistorial.

En la actualidad, el palacio se encuentra en desuso, en estado de ruina progresiva y sin cubierta. Tanto los muros perimetrales como las fachadas se encuentran en buen estado de conservación.

Entre los elementos más notables del inmueble destacan las entradas principales, dos portadas neoclásicas, en relieve, coronadas con la Cruz de Calatrava y el escudo nobiliario de la casa.

Por su parte, la iglesia de Espino de los Doctores, en la provincia de Salamanca, pese a no haber apenas documentación histórica, se conoce que fue probablemente construida entre los siglos XVIII y XIX.

Realizada mayoritariamente en piedra, cuenta con diversas estancias a una y a dos alturas. La puerta principal es de arco de medio punto y a lo largo de la estructura pueden encontrarse algunos contrafuertes y aperturas.

La cubierta de tejas a dos aguas que puede apreciarse en las estancias principales se encuentra, en la actualidad, prácticamente desaparecida.

No goza de ningún grado de protección legal, y se encuentra en mal estado de conservación.

Hay varias zonas de la techumbre que están destruidas y el edificio, de manera general, presenta un deterioro progresivo.

El patrimonio religioso del interior ha sido, asimismo, expoliado.

Expreso. Redacción

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