ESPAÑA
 
jueves 21|06|2018

La Ruta de los Comuneros, un viaje a través de la Revolución de Castilla

En la plenitud vallisoletana de los Montes Torozos el Valle del Hornija destaca por ser testigo de uno de los capítulos más importantes de la historia de Castilla: la Revolución de las Comunidades. Aquí turismo rural e historia se dan la mano para crear la Ruta de los Comuneros, una experiencia que permite al turista disfrutar en primera persona de lo vivido en aquella época.
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La Rebelión Comunera comienza en 1520 en Castilla (España) cuando el pueblo se levanta en contra del rey Carlos V que pretendía modificar las formas de gobierno permitiendo, por ejemplo, entregar el trabajo de rectores de la administración a extranjeros o extraer el dinero de la Corona.

Cinco motivos por los que celebrar la noche de San Juan en A Coruña

Cada veintitrés de junio toda España se prepara para celebrar una de las fiestas más populares: la noche de San Juan. En cualquier rincón de la geografía se podrá celebrar el paso al verano, aunque la tradición se vive con más fuerza en las zonas de costa.

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Uno de los lugares más emblemáticos para pasar la noche más corta es A Coruña, donde esta fiesta se ha convertido desde hace ya bastantes años en la más importante del año. Te contamos por qué.


Sobrevolando Valladolid en globo, un viaje a merced del viento

Entre el río Pisuerga, los monumentos históricos y los llanos ondulados que la rodean, Valladolid ofrece escapadas muy agradables. Una de las más sorprendentes es un viaje en globo a merced del viento, un punto de vista diferente del corazón de Castilla. 

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No es problema levantarse de madrugada un domingo para vivir esta jornada fantástica. El frío matinal invade la ciudad pero las condiciones atmosféricas son ideales para volar. El viento sopla del noroeste, tenemos cita a las ocho con Roberto Pérez Rodríguez, de la empresa Vallagloboen el mercado central de Valladolid. 



Una ruta para mezclarse con la cultura urbana de Barcelona

Centros que gozan de espacio para nuevas ideas, sin la presión comercial a la que están sometidas las galerías, o por la afluencia de visitantes que levanta dolores de cabeza en los museos. Plataformas para el entretenimiento, intercambio de ideas y la creación de proyectos son la forma más alternativa de conocer la cultura urbana de Barcelona.
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Se trata de espacios de creación artística, establecidos en los diferentes barrios de la ciudad, donde se fomenta el contacto con la población local y los distintos gremios de artistas para disfrutar de música en vivo, presentación de libros, exposiciones de ilustración y fotoperiodismo, lecturas poéticas, teatro, danza, circo, etc.
Cada propuesta cultural tiene un enfoque inusual: los artistas no son egos aislados, sino que entre todos tejemos redes con otras iniciativas’, afirma Sergio Marcovich, cofundador de El Arco de la Virgen, uno de los centros de la ciudad española.

Parador de Tui, asomado al río Miño y a Portugal

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso y Federico Ruiz de Andrés

Desde el jardín del Parador de Tui se ve en lo alto la catedral de Santa María, centro neurálgico de esta ciudad episcopal de la provincia de Pontevedra. Y el río Miño, ya próximo a verter sus aguas en el Atlántico. Al otro lado, Portugal.

tui_rioAquí llegan, tras miles de kilómetros y varios años de travesía desde el mar de los Sargazos, las diminutas angulas, crías de anguila. Su pesca está por ello muy restringida y son caras, pero se pueden degustar a buen precio durante la Festa do Meixón, Fiesta de la Angula, que abre la temporada por San Telmo.


Parador de Vilalba, dormir en una torre medieval camino de Santiago

Texto y fotos: Federico Ruiz de Andrés y Ana Bustabad Alonso

Érase una vez un castillo imponente que dominaba Villalba –Vilalba, en gallego-, villa lucense de buen comer camino de Compostela. Las revueltas Irmandiñas del siglo XV dejaron solo una torre, la de los Andrade, que sobrevive hoy convertida en el Parador más coqueto de esta red de alojamientos de España.

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En su interior seis cuartos, los más especiales del hotel, y un salón con chimenea. El resto se acomoda en el edificio contiguo, cubierto de pizarra como los demás tejados de la villa. Entre ambos, un jardín pequeño con terraza para el buen tiempo, que en Galicia es más abundante de lo que cuentan.