INTERNACIONAL
 
lunes 25|06|2018

La gran ruta del Guadiana, recorrido a pie o en bici por el Algarve

Algarve_GuadianaPocas formas más auténticas de conocer el sur de Portugal que a pie o en bicicleta, en contacto con el Algarve más imperturbable por el paso de los años. Una de esas buenas oportunidades la encontramos en la Gran Ruta del Guadiana (GR15), en la frontera natural que separa España y Portugal entre Alcoutim, en el interior, y Vila Real de Santo António, en la desembocadura de este río.  

Desde las playas del sur hasta los paisajes serranos del norte, el contacto con el río Guadiana discurre por una travesía de 65 kilómetros caracterizada por el contraste de paisajes, elementos históricos, patrimoniales y naturales donde las costumbres de antaño, los oficios tradicionales y la cocina a fuego lento todavía perduran.
En este entorno de desconexión, decidir recorrerlo en bicicleta o a pie será la única complicación que asaltará al viajero.  
De sur a norte, entre aldeas y tradiciones Comenzando la ruta desde la costa y sin perder de vista el Guadiana, este itinerario transcurre por 16 aldeas que mantienen viva la esencia del sur de Portugal.
Se inicia en Vila Real de Santo António, junto a la antigua Aduana, y atraviesa la Reserva Natural de Sapal hasta llegar a su siguiente parada, Castro Marim, antigua villa medieval desde cuyo castillo se obtiene una increíble perspectiva entre el paisaje verde de la región y las salinas marinas, en las que se extrae la famosa flor de sal -también conocida como ‘oro blanco’-, una de las principales señas de identidad de esta zona.
En esta localidad se celebra a principios del verano la Feria del Caracol, un evento gastronómico que nunca puede faltar en la agenda del viajero por esas fechas.   
La visita continúa hacia Monte Francisco, Junqueira y Azinhal -especial atención merecen aquí los dulces, algunos de los más ricos de todo el Algarve-, para acercarnos a continuación de nuevo al río, en dirección hacia Almada de Ouro y Alcaria. La siguiente parada es la aldea de Odeleite, donde la oferta gastronómica ha cobrado un importante reconocimiento, y de ahí a Foz de Odeleite, que debe su fama al rico queso que allí se puede degustar. 
La aldea de Corte das Donas, Álamo y Guerreiros do Río (este último con su animado embarcadero y el Museo del Río donde se puede conocer mejor el Guadiana y las tradiciones pesqueras de la zona) sorprenden al viajero durante esta particular ruta, que continúa en el encantador pueblo de Laranjeiras. A pocos kilómetros se encuentran unas ruinas romanas que bien merecen una visita.  
Por último, tras atravesar Marmeleiro, surge Alcoutim, un pequeño pueblo blanco, enclave defensivo y señorial donde se puede disfrutar de su encantadora playa fluvial, su castillo, la ermita de Nuestra Señora de la Concepción, las ruinas romanas, los viejos molinos, los animados paseos en barco y una típica gastronomía capaz de hacer todavía más inolvidable este viaje.  
Entre torres vigías y viejos molinos
La Gran Ruta del Guadiana es mucho más que un paseo en bicicleta o a pie por el Algarve. Este recorrido es también una visita a la historia del sur de Portugal, de la mano de su patrimonio, los castillos y ruinas romanas, las torres vigías apostadas en el margen del río y también las costumbres de los lugareños y su modo de vida, reflejada, por ejemplo, en los viejos molinos de viento que se encuentran por el camino.  
Los oficios de antaño también siguen vivos aquí. Es el caso de los salineros, dedicados a la extracción de la flor de sal; las mujeres que amasan el pan o el cuajo de queso; los pastores, con sus cabras pastando por los campos que acompañan al Guadiana; los artesanos que tejen con arte los cestos de caña, o los pescadores que llevan a nuestras mesas la lamprea o las anguilas, dos manjares en esta región.  
Un salto a la Ecovía del Algarve y la Vía Algarviana
El camino que dibuja la Gran Ruta del Guadiana enlaza a su vez con una red de 19 pequeños itinerarios ideales para caminatas que abarcan distancias de entre 3 y 15 kilómetros, conocidos como Caminos del Guadiana, que suman 135 kilómetros por el Bajo Guadiana.  
Además, conecta con otras buenas propuestas de turismo activo, como la Vía Algarviana, que comienza en Alcoutim y permite descubrir el Algarve a pie desde la frontera con España hasta el Cabo de San Vicente, atravesando el interior del sur de Portugal.
Asimismo, en Vila Real de Santo António conecta con la Ecovía del Algarve, un corredor con una extensión de 214 kilómetros ideal para recorrer en bicicleta, que empieza en el Guadiana y termina en Sagres. 
Expreso. Redacción. J.R