EDICIÓN LIMITADA
 
miércoles 21|08|2019

Una ruta inolvidable por los colores, olores y sabores del otoño en Asturias

ecomuseo
Tras las diáfanas vistas de montaña, apenas comienza el descenso cambiamos de plan. Por qué no descubrir a dónde lleva una de estas carreteritas-atajo. Dejamos atrás Pasarón y en Santa Eufemia encontramos el Ecomuseo del Pan, un merendero junto al río y un puente. Buen lugar.
A dos minutos por la AS-33 llegamos por fin a Villanueva, con su imponente Monasterio de Santa María. Nada más bajar del coche, llega intenso el aroma de madera recién cortada, a golpe de hacha.
Un café, una charla con los paisanos, y nos vamos arropados por los colores de los robles, de los castaños. Otra vez esta neblina misteriosa, troncos repletos de líquenes que conforman un escenario de leyendas. Cruzamos arriba y abajo el río Vilanova, en baile de curvas techadas de otoño.
Continuamos ruta hacia el interior de este bosque encantado, guiados por el olor de las galletas de nata de vacas asturianas que nos esperan, ahora sí, en Santa Eulalia. Cae la tarde sin alaracas, las horas se nos van sin querer.
horreo
Una escapada a las afueras, en Ferreirela, para visitar la casa natal del Marqués de Sargadelos, con símbolos celtas grabados en la puerta, espigas colgadas en el hórreo y el pequeño taller de cerámica contiguo.
La noche llega con sabor a buena carne a la brasa y un arroz con leche y azúcar quemado a fuego. Mañana espera San Martín, con su elegante palacio de los Guzmán y su Casa del Marco, museo de la vida tradicional campesina. Y un poco más allá, atravesando el río Agüeira hacia el sur, fuera ya de la comarca de Oscos-Eo, el museo etnográfico de Grandas de Salime.
Podríamos continuar para siempre esta ruta de otoño; hacia el valle suave del Eo en San Tirso de Abres, con su vía verde del ferrocarril; escapar a las playas o las cumbres de Castropol, que tiene unas y otras; perdernos con permiso o sin él en el cercano bosque de Muniellos, uno de los lugares más misteriosos de Europa, ya en la comarca de Fuentes del Narcea.
Pero serán otros viajes, porque hoy nos envuelve este otoño asturiano de los Oscos que apetece que no termine nunca.
 
                                                                   GUÍA PRÁCTICA
as21
CÓMO LLEGAR
Desde Oviedo o desde Gijón, la autovía A-66 llega hasta Vegadeo, inicio de esta ruta, en la costa asturiana. También se puede venir desde Avilés por la N-632 o Ribadeo por la N-634.
Si se prefiere hacer el recorrido de sur a norte, de la montaña a la costa, en la autovía A-6 (Madrid-Coruña) hay que tomar la salida 461 dirección a Fonsagrada, Lugo, y desde aquí a Barbeitos, donde comienza la AS-27 que lleva hasta Santa Eulalia de los Oscos.
 
DÓNDE DORMIR
Esta ruta, no demasiado larga en kilómetros, esconde tantas sorpresas, tantos caminos alternativos que apetecen sobre la marcha, que conviene reservar dos o tres días para hacerla sin prisas. Lo mejor es buscar un alojamiento al comienzo de la ruta, en la costa, y otro a medio camino, en Taramundi o en cualquiera de los municipios de los Oscos.
casas
En la web de Turismo de Asturias hay enlaces a todas las opciones de alojamiento de la comarca y una central de reservas. En Castropol y en Santa Eulalia de los Oscos esperan carismáticas Casonas Asturianas, pero además hay decenas de pequeñas casas de aldea y hoteles que resultan perfectos para esta ruta mágica.
 
DÓNDE COMER
En Asturias se come de cine. Cada uno de los pueblecitos de esta ruta esconde alternativas sabrosas. Lo mejor, dejarse llevar por el humo de las chimeneas, los aromas y las recomendaciones de los vecinos.
 
MÁS INFORMACIÓN
En la web de Turismo de Asturias: www.infoasturias.com
capilla

 

      

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