EDICIÓN LIMITADA
 
miércoles 21|08|2019

Azahar, incienso y saetas en la Semana Santa de Málaga

Lunes Santo, lunes cautivo
Uno de los días más grandes. Miles de malagueños se agolpan en las calles esperando al Cautivo Blanco, al Cautivo chiquito. Esperando escuchar los tangos y las bulerías de los Gitanos, y el Gaudeamus Igitur de los Estudiantes.
 
El centro, atestado de sillas de madera reservadas, muchas de familias abonadas durante generaciones, otras libres para alquilar, muy baratas. No hay bar donde no se pueda conseguir el programa de procesiones, ni balcón bien situado que no se alquile.
El aire se va llenando de aromas de almendras fritas y limón cascarúo, chuches en forma de nazareno y globos para los más pequeños. La Semana Santa de Málaga, como todas las que celebra Andalucía, es una fiesta a la que no se puede llegar buscando silencio; aquí el fervor se exterioriza, charlando, aplaudiendo el paso de los tronos.
Huele a incienso, todas las cofradías llevan sus incensarios; a cera, a rosas y claveles, a churros, a pipas, el pasatiempo más popular mientras se espera pacientemente la llegada de las procesiones. Pero, sobre todo, huele a azahar, y a naranja amarga. No es un tópico. Cae el sol y huele a ‘dama de noche’, una flor blanca muy pequeñina que desvela su magnífico perfume sólo cuando cae el sol; huele a tantas cosas…
La mayoría de los tronos son barrocos, con filigranas de plata. Los mantos son también muy importantes, más que las imágenes, casi todas nuevas porque la mayoría ardió en la Guerra Civil. Hay bordados en oro y filigranas. Pero lo que más sorprende es la elevada concentración de hombres de trono bajo cada imagen, aquí todas se llevan a hombros.
La Tribuna de la plaza de la Constitución es el lugar más importante, justo enfrente del café Central. Aquí sí llegan las procesiones a la hora prevista. Justo haciendo esquina, el hotel Room Mate Larios de balcones privilegiados donde siempre se asoman caras famosas.
Pero hay otra tribuna que sale gratis, la ‘de los pobres’; una escalinata que hace esquina en la calle Carretería, frente al hotel Kris Tribuna. Siempre abarrotadas las dos.
Aquí esperamos al Cristo de los Gitanos, y a su Madre, la Santísima Virgen de la O, que llega con su espléndido manto color sangre. Tras las bulerías, muchos periodistas malagueños, los de la Asociación de la Prensa, Hermanos Mayores de la cofradía. 
Al otro lado del Guadalmedina, el hotel Málaga Centro está también en una zona neurálgica, en el barrio de la Trinidad. Y el Ibis, y el NH, y el nuevo Etap. Aunque, en realidad, cualquier calle es buena para alojarse, porque la Semana Santa se extiende por toda Málaga con idéntico entusiasmo.
Una parada en la calle Especería para comer unas porras buenísimas –que en Málaga llaman churros- con chocolate en la terraza de la cafetería Framil y nos vamos al barrio de la Trinidad, que esta noche es el lugar más importante. Desde primera hora de la tarde ya no hay sitio en la plaza de Jesús Cautivo, abarrotada, que espera al ‘Señor de Málaga’.
Los malagueños lo aguardan charlando. Hay mucha gente joven, grupos de adolescentes. Uno de ellos vacía la memoria de su móvil, borra las fotos de su novia para hacerle espacio al Cautivo. Melanie, que aquí en Málaga es ‘la mujer de Antonio’, come pipas a nuestro lado, en un lateral de la calle Yedra, sin que nadie se fije en ella. Quizá esta noche salga Banderas, pero no lo veremos, oculto en el ‘submarino’.
Carritos de golosinas, globos, anuncian que la cabeza de la procesión está cerca. Desfilan las primeras imágenes, enseguida el Cautivo Chiquito, que llevan a hombros un grupo de niños, una réplica exacta en miniatura del original.
Tras el trono, alguien acerca unos botijos para refrescar a los pequeños portadores. Se detienen un momento y reanudan la marcha a toque de campana. Dos golpes de martillo seguidos y uno más espaciado.
Por fin pasa el Cautivo, y los malagueños se agolpan, y le gritan ¡guapo! Otros cuentan emocionados por teléfono: ‘Estoy frente a Él’. Es el Señor de Málaga.
 
      

Precioso. Simplemente me ha

Precioso. Simplemente me ha encantado como ha entonado la Semana Santa. Magnífico. ¡Te doy mi enhorabuena!

Dejar un comentario

Agradecemos mucho tu opinión en Expreso.
Por favor, no dejes comentarios impropios, injuriantes, contrarios a las leyes o con fines publicitarios, tendremos que eliminarlos.

Oculto, no aparece en el comentario.