EDICIÓN LIMITADA
 
miércoles 21|08|2019

Melilla, 100 años de Regulares

La plaza de las Cuatro Culturas, al pie de la ciudad vieja, es el ágora por excelencia.
 
Durante siglos fue una zona de playas en la desembocadura del río de Oro; luego los limos fueron ganando terreno al Mediterráneo y se convirtió en zona de huertos, mercado, y punto de partida de las líneas de autobuses a todos los puntos del Protectorado español.
Desde hace poco, la nueva Oficina de Turismo de Melilla acoge aquí al viajero con calidez para contarle por qué las cuatro culturas, cristiana, musulmana, judía e hindú forman parte del logotipo turístico de Melilla, con su ‘m’ minúscula.
Justo enfrente, la cafetería Navona prepara un té a la menta muy bueno, que aquí se sirve en vaso alto, al estilo de Melilla; en vez de en tetera, como en los países del Magreb. Muy cerca, en la esquina de la calle Francisco de Miranda nos recomiendan los pinchos morunos del bar Sevilla, que abre cada tarde a partir de las ocho, como casi todos los que rodean el Mantelete. Antiguo mercado inaugurado a finales del XIX, es ahora la sede de la Consejería de Fomento, pero conserva la estructura metálica original.
No hay más que callejear un poco para darse cuenta de que la mezcla de culturas no es aquí una opción. En la terraza de la cafetería Los Arcos, tras la plaza de Menéndez Pelayo y junto a la iglesia del Sagrado Corazón, dos melillenses pasan la tarde.
Uno, un señor de unos sesenta años, vestido al estilo occidental, católico seguramente, lee el Melilla Hoy mientras saborea un té moruno. A su lado, una anciana octogenaria con túnica, babuchas y velo islámico, da cuenta de un café con leche con churros mientras hojea concentradísima La voz de Melilla.
El camarero y la cocinera, musulmanes a todas luces, nos preguntan con acento entre árabe y andaluz, en perfecto castellano, si el pan con tomate lo queremos en rodajas o al estilo catalán.
El té a la menta, soberbio, generoso de azúcar y hojas de hierbabuena, reconforta el estómago y trae al paladar los sabores del verano que ya llega en Melilla.
A la jura de bandera, que este año es más emotiva que nunca porque conmemora el Centenario de Regulares, acuden hombres y mujeres con ropas livianas. Ellos, de traje y corbata; ellas, elegantes con sus mejores vestidos, alguna con tocado. Todos firmes, emocionados.
El escenario de la celebración es la plaza Multifuncional de San Lorenzo, cerca del Puerto. El Comandante Militar pasa revista a la Fuerza y comienza el acto. Cientos de voces juran a una fidelidad a la Bandera. Se hace un silencio intenso cuando dos de los civiles presentan el Homenaje a los que dieron su vida por España.
Llegan los Guiones y los Banderines históricos de Regulares, suena el Himno de España, el de Regulares con la música de la Nuba, que además de cornetas y tambores ambienta la plaza con las notas exóticas de la chirimía, los panderos, los timbales morunos…
Salimos de Melilla con los ojos todavía húmedos de emoción y la sensación de orgullo y de respeto por nuestro país que transmite aquí tanta gente buena.
Uno de nuestros amables compañeros de jura, Pedro López-Quesada, de la Asociación de Milicias Universitarias, nos presta antes de irnos un magnífico libro de José Montes Ramos que recoge con detalle toda la historia del cuerpo. Editado por Agualarga, se titula ‘Regulares’.
Este recorrido por la historia de Regulares es, por supuesto, sólo una de las emociones que esperan al viajero en Melilla, que esconde muchas sorpresas, merece muchos viajes.
Dejamos para los próximos un recorrido por las calitas y los acantilados que rodean ‘el Pueblo’; un paseo por el Modernismo de Enrique Nieto; una jornada de compras aprovechando el ‘puerto franco’; la Feria de la Virgen de la Victoria en septiembre; una visita a los Museos de Peñuelas, que acaban de inaugurarse en unos antiguos almacenes del recinto amurallado…
      

Hola Pedro, soy Goñi ¿te

Hola Pedro, soy Goñi ¿te acuerdas? Me he metido en esta pagina y he visto que aun sigues en Melilla. ¿Qué tal estáis Mª Carmen tu y tus hijos, seguro que ya eres abuelo. Yo aun no, pero espero serlo algún día.
Yo aunque no soy de Melilla, pero desde que la conocí dejó en mi una huella, siempre cuando hablo de ella lo hago con cierto cariño.
Deseo que os encontréis bien.
Un saludo afectuoso.
Goñi

¡Hola a quien lo lea! Tengo

¡Hola a quien lo lea!

Tengo ilusión por visitar Mellila porque mi abuelo estuvo allí destinado y no la conozco.

Me gustaría recibir consejo sobre alojamiento: Tengo dudas entre el Parador y el Hotel Tryp Mellia Puerto y me gustaría saber cual es la mejor opción.

Ruego orientaión. GRACIAS

Buenos días, Jaime, Nosotros

Buenos días, Jaime,

Nosotros te recomendamos el Parador, tiene una situación excepcional, con las mejores vistas de Melilla, y es el mejor hotel de la ciudad por la calidad de su servicio. 

Expreso

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