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sábado 20|04|2019

Ciudad del Cabo, encanto mediterráneo en el extremo sur de África

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso
Dicen de ella que es la ciudad más bonita de Sudáfrica y una de las espectaculares del mundo. Pero eso en Ciudad del Cabo no se descubre hasta que has subido a la Table Mountain, o te has asomado a su paisaje de postal desde la pequeña isla de Robben Island.
A pesar de su situación geográfica, al sur del inmenso continente africano, en sus calles tranquilas y descolocadas se respira un ambiente cosmopolita, europeo, mediterráneo incluso. Perfecta también para escapadas casuales o viajes románticos, Cape Town es uno de los destinos MICE más especiales.
Capital de una región sorprendente en la que la oferta de actividades es muy amplia, resulta perfecta para viajes de incentivo o reuniones. Pero también para grandes eventos y ferias, porque cuenta con buenas comunicaciones, mejores hoteles y un innovador centro de congresos.
Cape Town no es como te la esperas. Al menos, no es como yo me la esperaba. Te recibe cercana, perfectamente abarcable, sin alharacas de gran ciudad, porque la urbe más elegante de Sudáfrica no las necesita.
Llegando al ‘Cabo’ nos recibe un viento fuerte poco habitual, pero la temperatura es fantástica. De hecho, la ciudad presume de tener 312 días de sol al año.
De camino al centro desde el aeropuerto, al que llegan cada año unos dos millones de turistas, pasamos junto al famoso hospital Somerset, donde en 1967 el doctor Christian Burns practicó el primer trasplante de corazón del mundo.
A la izquierda, la inmensa y omnipresente Table Mountain, una de las montañas más fotografiadas del mundo; a la derecha, la bahía –Table Bay- que acoge la ciudad, y una zona industrial, con plataformas petrolíferas en el agua.
Desde aquí divisamos ya los tres distritos urbanos de Ciudad del Cabo, bien diferenciados. El centro, la zona de las playas, hacia el este, y entre ambos el Waterfront, el distrito más vivo y cosmopolita, donde la vida se mueve ininterrumpidamente.
Un centro para descubrir caminando
El centro está plagado de teatros que revelan una vida cultural intensa. Pero también de mezquitas, de iglesias, de tiendas… Aquí se puede encontrar una mezcla de cultura, comida, música y artesanía procedentes de toda África.
La antigua estación de tren de Cape Town, de donde parten todavía ferrocarriles míticos como el Rovos Rail, presta sus soportales, siguiendo las ordenanzas municipales, a unos cuantos puestecillos callejeros.
Justo enfrente, las calles peatonales y el St. George’s Mall, a las que hay que dedicar al menos una mañana de paseo. Desde Long Market se llega enseguida al mercadillo Green Market, situado en la plaza de la iglesia. Se llama así porque originariamente era un mercado de verduras, pero lo que abunda ahora son productos de artesanía, a muy buenos precios y procedentes de toda África. Rodeando los puestos, varios bares con terracita.
Otra de las mejores calles de compras es la Burg Street, al lado de la iglesia Central Methodist. En esta zona encontramos muchas tiendas de arte y ropa baratos, en los bajos de edificios victorianos, georgianos… Al doblar la esquina, en la confluencia de Burg con Castle, un punto imprescindible para viajeros, la oficina de Turismo de Cape Town.
A dos manzanas, el Taj Hotel, con las mejores habitaciones de toda la ciudad y fantásticamente situado para disfrutar de los encantos del centro urbano, que cuenta además con una terraza muy agradable para desayunar en plena calle.
Más cerca ya del mar, una glorieta rodeada de banderas rinde tributo al navegante portugués Bartolomeu Dias, quien allá por 1487 fue el primer europeo en doblar el cabo de Buena Esperanza.
A pocos metros, el Cape Town International Convention Centre (CTICC), verdadero centro neurálgico de los grandes eventos que acoge cada año la ciudad.
Icono de la arquitectura contemporánea sudafricana, además de salas clásicas, su interior esconde espacios tan polivalentes como un auditorio con capacidad para 1.500 personas; cuatro naves diáfanas para celebrar conciertos, ferias u otros macroeventos, de 10.000 m2 cada una; salas acristaladas con cocina, baño e incluso dormitorio; zonas arboladas interiores, perfectas para un coffee break o una comida informal.
De espacios totalmente accesibles, con ascensores que se activan mediante la voz, en el CTICC se pueden celebrar todo tipo de eventos de entre 10 y 11.300 personas, su máxima capacidad.
Cuenta también en su interior con una oficina de Turismo de Cape Town, un cigar bar, y una enorme sala acristalada con vistas inmejorables al puerto y al centro de la ciudad. Especialmente agradable por la noche, cuando la Table Mountain recorta su silueta iluminada contra el cielo.