CALLEJEANDO
 
domingo 16|06|2019

Un fin de semana en León, capital del Viejo Reino

Este es el paisaje urbano leonés, típico por excelencia y por acumulación de elementos. Aquí, desde el nombre de la calle, por el que se mantiene más o menos viva una leyenda de las de capa y espada, de leales y traidores, con honestísimas damas y caballeros de genio vivo y muertes a granel, hasta la hornacina con el Cristo y la lámpara vacilante, y la misma complejidad urbana del lugar, contribuyen a mantener el carácter de la escenografía. Luego, por añadidura, la proximidad de la Plaza Mayor hacen de esta calle indispensable estación de tránsito para el turismo y lugar propicio para evocaciones románticas.
Pocas piedras se han movido de este paraje. Y de ahí que por la invulnerabilidad de estas líneas típicas urbanas, todavía constituya la Calle de Matasiete un recinto de muchísimo respeto. Y más si, como todo el mundo solicita, se cuenta la historieta que da nombre a la calle y que proviene de un relato romántico de un muy ilustre archivero que hubo en León (Braña) en quien acontecía disponer de dotes fabuladoras importantes.
Según la romántica narración de Braña, en síntesis la aventura podría relatarse así: «Ha llegado a León, arrostrando peligros y asechanzas de los infanzones traidores a su Rey y a su Ciudad, la hermosa dama Doña Leonor de Guzmán, que defendida por bravos caballeros se alberga en el Palacio de los de su apellido».
Y Berrueta en su Guía del Caminante, enhebra los datos: Ha de llegar el Rey y le precede un arriesgado adalid portador de cartas reales. D. Gutierre (el de la Plaza de su nombre, centro de los fieles reales) y Don Gil vigilan. Saben lo que se trama en la casa de los Omañas y en la taberna del tío Joroba: si es posible, la muerte del mismo Rey.
Lucha en la calle de Matasiete. Un bravo caballero honor de su linaje con el brío de su espada invencible da el nombre a la calle. D. Gil, herido, va a morir a la calle de Don Gutierre. Se confiesa con el Abad de Eslonza y deja a salvo el honor de la dama. Muere el caballero.
Los conjurados intentan la muerte del Rey en el Palacio de Guzmán y el Moro Mulacín se compromete a participar en la acción villana, pero muere en la demanda, aunque todavía su nombre permaneciera como titular de un paso entre la Plaza de las Tiendas y la calle de Santa Cruz.
Barrios todos de moros y de judíos. Leyenda, historia, verdad y fantasía, todo se mezcla en esta sugestiva escenografía del rincón de Matasiete.
En León es típico que con el vino o el ‘corto’ (más pequeño que una caña) de cerveza te den una o dos tapas gratis.
Incluso se ha puesto de moda el anunciar qué tapa regalan. Bebida tradicional para los que no quieren alcohol: un butano. Y en semana Santa para los que sí lo quieren: la limonada.
Aquí puedes pasar lo que queda de tarde-noche hasta las 4 de la mañana, hora a la que por orden gubernativa se chapan los locales. Es este barrio, junto con la catedral, visita indispensable para cualquier viajero.
Ya es el segundo día que estás en León. Hoy toca cultura y culturizarse. Hay que empezar sin duda por la que es la mejor Catedral del Mundo: La ‘Pulchra Leonina’. Más luz que piedra, más vidrieras que muro. Es el orgullo de León, de los leoneses.
Durante el siglo XIX y principios del XX sufrió ruina y a punto estuvo de venirse abajo. Hoy, con sus achaques lógicos por la edad y a pesar de una piedra de mala calidad de Boñar, luce espléndida, majestuosa. Será pasión cazurra pero no hay otro edificio en el mundo mejor que nuestra Catedral.
Te daré un consejo de leonés: Entra un día por la tarde. Siéntate en un banco del fondo. Déjate llevar por la música de órgano que normalmente suena. Esa luz que entra por las vidrieras trasforma el lugar en un sitio mágico y sobre todo donde se respira una gran paz. Es la gran receta contra el stress, el agobio y el ritmo de vida actual.
Pero antes de entrar a la Catedral, fíjate en el pórtico principal, en un lateral a tu izquierda de frente a la fachada, verás una columna ‘La Locus Apellationis’, es el lugar donde se impartía justicia y se gobernaba la ciudad.
      

Un reportaje bastante

Un reportaje bastante provechoso para aquellos viajeros que lleguen a León, desconociendo la ciudad.
!Ánimo, y... a seguir informando¡

Enhorabuena

Estupendo reportaje Luis.
Corroboro la visita a la Catedral y dejarse llevar. Yo pasé allí tres horitas que hasta se me hicieron cortas.
Y las tapas...... buenísimas doy fe

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