AZUL MARINO
 
martes 17|07|2018

Porto Santo, una isla para relajarse en medio del Atlántico

playa_2 
UNA PLAYA PARA TODO
Elegida la mejor ‘playa de dunas’ en el concurso ‘7 Maravillas - Playas de Portugal’, La playa de la isla de Porto Santo ondea orgullosa su Bandera Azul sin interrupción desde 1992. Se extiende todo a lo largo de la isla, en su parte sureste, y su arena fina y dorada rodeada de aguas turquesa protagoniza cada año miles de fotografías.
Pero no solo es agradable para tomar el sol, también resulta buena para la salud. Dicen que su arena suave, fina y poco abrasiva, compuesta por calcita, tiene propiedades terapéuticas, al igual que estas aguas ricas en yodo y magnesio.
De hecho, se utilizan para el tratamiento del reumatismo y de las enfermedades óseas. Bien en los más sencillos baños de sol y mar, bien en tratamientos más sofisticados en el spa de talasoterapia de la isla, situado en Vila Baleira Paradise Resort y abierto al público.
En los meses de verano, la temperatura media del agua del mar oscila entre 24 y 25 ºC, igual que a finales de primavera y principios de otoño. En las demás estaciones del año, la temperatura del agua también es agradable, uno o dos grados más fría que en verano.
Aunque la playa es una extensión ininterrumpida de 9 kilómetros, sus partes reciben diferentes nombres. La Praia do Penedo, situada al sureste, posiblemente la más aislada, la Praia da Fontinha, la Praia do Cabeço, la das Pedras Pretas y la Praia da Calheta. Todas ellas, eso sí, esconden en la misma orilla una gran cantidad de piedras volcánicas, dentro o fuera del agua según la marea, que hace aconsejable llevar unas ‘cangrejeras’ para bañarse más cómodamente.
piedras_0
Y, por supuesto, Porto Santo es un paraíso para quienes disfrutan con los deportes acuáticos. En primer lugar el buceo, gracias a la transparencia de estas aguas que garantizan decenas de metros de visibilidad, y a la riqueza de su flora submarina. La zona de buceo más atractiva es el lugar en el que se hundió el barco ‘Madeirense’, al sur de Porto do Abrigo.
Sus restos están repletos de arañas marinas, anémonas y toda clase de flora y fauna. También hay arrecifes más alejados de la costa e incluso se puede hacer submarinismo arqueológico y ver algunos cañones antiguos. Porto Santo Sub y Baleira Diving Centre son los principales centros de buceo para alquilar material o incluso hacer un bautismo.
Quienes prefieran deportes más novedosos pueden practicar kayak, vela, jet-sky, esquí acuático, windsurf, kitesurfing o coasteering, que combina rápel, escalada y saltos al mar.
Pero no hace falta ser un gran deportista para disfrutar estas aguas maravillosas. Basta alquilar un barco o subirse a uno de los que ofrecen paseos para ver delfines, ballenas, y recorrer el archipiélago desde una perspectiva única.
deportes