AZUL MARINO
 
miércoles 21|08|2019

La Costa Azul de los pintores (II)

Desde ella se divisa un soberbio panorama, con Haut de Cagnes enfrente, recortado sobre las nieves perpetuas de los Alpes, y extensa vista hacia el sur que alcanza hasta el cabo de Antibes.
Pierre Auguste Renoir se instaló allí en 1908, a la edad de sesenta y siete años, en compañía de su esposa Aline y de sus tres hijos. Mandó construir una gran casa burguesa con todas las comodidades de la época y otra destinada a taller.
Mecenas, marchantes y pintores eran habituales de los Collettes. Allí recibió las visitas, entre otros, de Rodin, Bonnard, Matisse y Modigliani.
A menudo tomaba como modelos a jóvenes del pueblo, contratadas como sirvientas, pintándolas con sus cuerpos macizos y sensuales y sus rostros brillantes de luz.
Es en este pueblo donde Renoir abordó por primera vez la escultura en compañía de Richard Guino y de Louis Morel después. Del soberbio trabajo realizado con Guino entre 1913 y 1918 son muestra el busto de Aline, la monumental Venus Vitrix, o el Petit Forgeron, que dan la sensación de esculturas directamente salidas de sus telas.
A pesar de su reumatismo articular pintó sin descanso hasta el último día, el 3 de diciembre del 1919, en silla de ruedas (que puede verse en el taller) y haciéndose atar el pincel a la mano cuando ya no podía sostenerlo. Tenía setenta y ocho años.
El Museo Renoir con sus 11 telas originales, sus esculturas, su mobiliario, su taller y su estupenda finca llena de olivos centenarios, constituye la mejor muestra de su mundo creativo y familiar.
En esta visita a la casa de Renoir, al igual que en el recorrido por Haut-de-Cagnes que realizamos a continuación, disfruto del privilegio de las explicaciones en castellano por la amabilísima y profesional joven Christelle De Caires, responsable de grupos del departamento de Turismo de Cagnes-sur-mer.  
Nos pasamos en primer lugar por la Capilla de Nuestra Señora de la Protección.
Es un oratorio del siglo XIV decorado con sus famosos frescos hacia 1530 y convertido en capilla en 1645 por Jean Henri Grimaldi, quien lo amplió en su nave lateral y donó el actual retablo en 1665.
Este pequeño Monumento Histórico tiene un gran significado para los nativos porque en él eligieron en asamblea su primer cabildo y como alcalde a Dominique Latty.
Son características las edificaciones sobre la vía pública, denominadas Pontis, de hasta tres plantas de altura, convirtiendo algunas calles en pequeños túneles.
Entramos fugazmente en la Iglesia del Haut de Cagnes directamente a su planta alta, acceso a ras de calle propiciado por el elevado desnivel de la calle, que usaban también los Grimaldi (su presencia es total en la zona, como puede verse).
El Château-Musée Grimaldi, convertido en museo municipal en 1946 y en Monumento Histórico en 1948, además de su riqueza como palacio, y posee hermosas pinturas barrocas en sus techos (la caída del hijo del sol).
Además acoge la donación Solidor, (consistente en una extraordinaria colección de 40 retratos de la célebre cantante de cabaret Suzy Solidor, pintados por ilustres artistas tales como Cocteau, Dufy, Forjita, Lempicka…), y alberga también el Museo de la Oliva, numerosas exposiciones temporales de arte contemporáneo y la celebración de muchos conciertos.
      

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