MENORCA, UNA ESCAPADA EN BARCO A CIUTADELLA
 
jueves 19|09|2019

Menorca, una escapada en barco a Ciutadella

Texto y fotos: Manolo Bustabad y Pilar Alonso Canto

Desde Mallorca. Desde allí iniciamos el asalto a Menorca. Tal como lo habíamos dispuesto. Como una excursión más dentro de nuestra estancia de seis días en las Islas Baleares. Eso sí, una escapada de jornada completa que vamos a dedicar exclusivamente a Ciutadella.
De Port d’Alcúdia al port de Ciutadella
En Palma no podemos comprar mapa de ‘Baleares’ ni de Menorca. La verdad, desistimos al tercer quiosco. Tengo la impresión de que incluso se extrañan de nuestro deseo. Nos conformamos con un mapa de Mallorca y hasta que cruzamos el ‘canal’ no conseguimos el de ‘la menor’. Allí percibimos un cierto rechazo recíproco o, al menos, abierta indiferencia por los asuntos de sus vecinos.
Es jueves y llegamos temprano a la estación Marítima de Port d’Alcúdia, para recoger las tarjetas de embarque con el margen aconsejado por la naviera Baleària. Nos extraña el control de la Guardia Civil, exactamente igual que en los aeropuertos, pero hay que decir que me toleran el cortaplumas.
Pasa algo de las ocho y media cuando ‘nuestro’ barco zarpa, enfilando la boca de la bahía para poner rumbo a Ciutadella, mientras desayunamos en el ambigú.
Se trata del Ramón Llull, un ‘ferry súper rápido’ de 83 m. de eslora y 13,50 de manga, con capacidad para 480 viajeros y 100 vehículos, que es capaz de desplazarse a una velocidad de 40 nudos. Esto último en condiciones óptimas de la mar, que no se dan en nuestro caso. Las azafatas de navegación, amabilísimas y muy profesionales, pendientes en todo momento de las neuronas ajenas en particular zozobra.
La duración del recorrido es de más de hora y media, dizque debido al mal tiempo del norte, que ya había teñido de blanco la cordillera Mallorquina. En Menorca, que no supera los 400 m. de altitud, no se espera nieve, pero sí más marejadilla en sus costas.
Durante la maniobra de atraque nos sacudimos el incipiente mareo de la travesía, a la vez que nos percatamos de la angostura del puerto, que sólo permite el viraje de un barco de este tamaño justo enfrente a la Terminal Portuaria que nos acogerá en breve.
Al arribar nos enteramos de que está cancelado momentáneamente el tráfico marítimo en nuestra ruta y que no saldrán barcos hasta las seis de la tarde, por lo menos, que es la hora prevista para el regreso.
Eso, si las condiciones no empeoran. Ahora bien, ‘hemos tenido suerte de poder entrar’ porque la alternativa, que al parecer había barajado el Capitán, era dirigirnos a Maó, a otra hora y media de navegación’.
El muelle de atraque está en la ribera norte, así que, atravesando las obras de rehabilitación del barrio de Dalt sa Quintana, donde pacen gallos y gallinas como en un corral, bajamos la Costa, cruzamos por el puente y subimos la Baixada de Capllonc, desde cuya cima se ve todo el puerto, para llegar al Ayuntamiento, en cuyos bajos se ubica la oficina municipal de turismo, CITUR, donde nos aguarda Soledad Navarro para guiarnos en la ciudad.
      

!olé¡ estupendo reportaje

!olé¡ estupendo reportaje para programar una visita a Baleares

Patético reportaje.

Patético reportaje. Ignorancia supina. "Costa" o "cuesta" es para subir o bajar. "Baixada" o bajada hace referencia al origen desde donde se vive (arriba) en referencia hacia donde no se vive (el puerto). ¿Para qué nos cuentan sus mareos? ¡Que no naveguen, pues!

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muy buena informacion

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